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Cómo pedir recomendaciones en LinkedIn que de verdad sirvan

Por Clau Navascués · 30 de octubre de 2026 · 7 min de lectura

Abre la sección de recomendaciones de tu perfil de LinkedIn. Si eres como la mayoría, ahí dentro hay dos o tres frases del tipo "gran profesional, un placer trabajar con él, siempre dispuesto a ayudar". Suenan bien, no dicen nada. Podrían estar pegadas en el perfil de cualquier otra persona de tu sector y nadie lo notaría.

El problema no es que falten recomendaciones. Es que las que tienes no aportan señal. Para un recruiter técnico que compara candidatos, o para un cliente que está decidiendo si confiarte un proyecto, una recomendación genérica pesa cero. Y pedir una buena recomendación cuesta casi lo mismo que pedir una mala: la diferencia está en cómo la pides.

En dos minutos

  • Una recomendación genérica no aporta señal; pide siempre algo concreto y verificable.
  • Elige a quien pueda hablar de un resultado real, no a quien más simpatía te tenga.
  • Da contexto del proyecto y dos o tres preguntas guía a quien te va a recomendar.
  • Prioriza relevancia sobre cantidad: 3-5 recomendaciones específicas valen más que 20 vacías.
  • Puedes pedir ajustes si el texto queda demasiado genérico, sin reescribirlo tú por completo.

Por qué la mayoría de recomendaciones no sirven de nada

Cuando alguien te escribe una recomendación sin más instrucciones que "¿me recomiendas en LinkedIn?", suele tirar de plantilla mental: adjetivos positivos, alguna referencia vaga al "gran equipo" y punto. No es mala fe, es que nadie le ha dado un marco. El resultado es un texto intercambiable que no distingue tu trabajo del de nadie más.

Una recomendación que podría estar escrita sobre cualquier otra persona no es una recomendación: es relleno.

Qué mira de verdad un recruiter técnico (o un cliente) en esa sección

Nadie decide contratarte solo por las recomendaciones, pero sí las usan como contraste rápido con lo que dice tu CV o tu perfil. Buscan evidencia indirecta de tres cosas:

  • Que la relación profesional fue real: puesto, proyecto, fechas aproximadas, no una frase flotante sin contexto.
  • Que resolviste algo concreto: una migración, un lanzamiento, una negociación difícil, un equipo que diste la vuelta.
  • Cómo trabajas en la práctica: si lideraste bajo presión, si comunicabas bien con negocio, si eras la persona a la que acudían cuando algo se rompía.

Cómo pedir una recomendación que aporte señal

  1. Elige bien a quién pides: alguien que haya visto tu trabajo de cerca en un proyecto concreto, no solo que te caiga bien.
  2. Escribe el mensaje con contexto: recuérdale el proyecto exacto en el que coincidisteis y por qué le pides la recomendación ahora.
  3. Propón dos o tres preguntas guía en lugar de pedir "algo genérico": por ejemplo, qué problema resolviste, cómo trabajaste con el equipo, qué resultado se consiguió.
  4. Deja que escriban en su propia voz; tu trabajo es dar material, no dictar frases.
  5. Si el texto final queda vago, pide amablemente que concrete un dato o ejemplo, en vez de aceptarlo tal cual por no incomodar.

A quién pedir (y a quién evitar)

  • Tu manager directo o responsable de proyecto, si puede hablar de impacto real y no solo de simpatía.
  • Un cliente que haya notado un resultado de negocio concreto gracias a tu trabajo.
  • Un compañero con quien resolviste algo técnico complejo y puede describir cómo trabajaste bajo presión.
  • Evita a quien apenas te conoce o solo coincidió contigo en una reunión puntual: la recomendación saldrá igual de vacía que las que ya tienes.
  • Evita las cadenas de "te recomiendo si me recomiendas": se nota, y resta credibilidad a ambas recomendaciones.

Cómo editarla sin falsear nada

No se trata de escribir tú la recomendación y pedir que la firmen; eso se nota y, sobre todo, deja de ser una recomendación real. Lo que sí puedes hacer es sugerir enfoque antes de que la escriban, o pedir después un ajuste puntual si falta un dato concreto: una cifra de contexto hipotética que tú mismo compartiste, el nombre del proyecto, el rol exacto que tuviste. La diferencia entre guiar y falsear está en quién elige las palabras finales.

Esto conecta con algo más amplio que cualquier perfil técnico debería cuidar: tu presencia en LinkedIn no se sostiene solo con el CV ni con las recomendaciones sueltas, sino con la coherencia entre lo que cuentas, lo que publicas y lo que otros dicen de ti. Si quieres revisar esa coherencia de arriba abajo, en la guía de Hachi hay una checklist más amplia sobre cómo se lee un perfil técnico desde fuera.

Qué hacer esta semana

No hace falta un plan elaborado. Identifica tres personas que puedan hablar de un resultado concreto tuyo, escríbeles un mensaje breve con contexto del proyecto y dos preguntas guía, y revisa lo que te devuelvan antes de publicarlo. Si alguna recomendación antigua de tu perfil es puro relleno, no pasa nada por dejarla o por pedir, con tacto, que la actualicen con algo más específico.

Hachi no gestiona recomendaciones ni procesos de búsqueda de empleo: es una herramienta para escribir y mantener contenido en LinkedIn con tu propia voz, de forma constante. Pero la misma lógica aplica a ambas cosas: lo que aporta señal es lo concreto, no lo genérico.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas recomendaciones necesito en LinkedIn?

No hay un número mágico. Es mejor tener entre tres y cinco recomendaciones específicas y actualizadas que veinte genéricas que no aportan nada distinto entre sí.

¿Las recomendaciones de LinkedIn influyen en el ATS?

No, los sistemas de seguimiento de candidatos no suelen leer ni puntuar esa sección. Donde sí influyen es en la fase humana, cuando un recruiter o un cliente lee tu perfil para contrastar lo que dice tu CV.

¿Puedo escribir yo mismo el texto y pedir que lo firmen?

No es recomendable. Es mejor dar contexto y preguntas guía a la persona que te recomienda y dejar que redacte con sus propias palabras, porque eso es lo que le da credibilidad al texto.

¿Qué hago si me piden una recomendación y no sé qué escribir?

Pide a la persona que te recuerde el proyecto concreto en el que coincidisteis y qué le gustaría que destacaras; con ese contexto es mucho más fácil escribir algo específico en vez de una frase genérica.

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